Los cinco próximos años, mejores para el oro que los cinco pasados.

 

Los cinco próximos años, mejores para el oro que los cinco pasados.

El interés de los inversores por el oro durante los últimos siete años ha sido más bien discreto, ya que otros activos con mayores revalorizaciones anuales, como los mercados de capitales o los bonos, han atraído el interés de quienes buscaban ganancias a más corto plazo. Sin embargo, esta tendencia puede cambiar durante los próximos años.

El interés de los inversores por el oro durante los últimos siete años ha sido más bien discreto, ya que otros activos con mayores revalorizaciones anuales, como los mercados de capitales o los bonos, han atraído el interés de quienes buscaban ganancias a más corto plazo. Sin embargo, esta tendencia puede cambiar durante los próximos años.

En un interesante artículo publicado en MoneyWeek, Dominic Frisby recuerda que el máximo histórico del precio del oro, 1.920 dólares la onza, se registró en 2011, durante una de las varias crisis de Grecia. Durante el año siguiente, se mantuvo cerca de esos niveles, superando en varias ocasiones los 1.800 dólares la onza.

Sin embargo, desde 2013 el precio comenzó a caer, arrastrando consigo a las compañías mineras de oro. A finales de 2015 y principios de 2016, la tendencia se invirtió, pero desde el verano de ese año, el mercado se ha vuelto a adormecer.

Según Frisby, el precio del oro se ha visto eclipsado por casi todos los demás activos: acciones, mercados emergentes, petróleo, metales de base y, por supuesto, criptomonedas.

Hace unos meses, la tendencia se ha invertido y el precio del oro ha empezado a crecer de nuevo, aunque, según Frisby, hay un problema, en el que el oro ha caído a finales de marzo, en febrero y enero pasados, en septiembre de 2017, varias veces durante el verano de 2016 y en marzo de 2014: “el problema son los 1.360 dólares la onza y sus alrededores. Tan pronto como se acerca a ese nivel, vuelve a caer”.

Como se puede ver en el gráfico de MoneyWeek, las dos líneas rojas indican la horquilla de precios entre los 1.355 y los 1.370 dólares la onza. Cada vez que el precio del oro ha intentado superar esa barrera, se ha vuelto a desplomar.

En opinión de Dominc Frisby, resulta muy positivo el hecho de que, en esta última ocasión, la caída del oro tras acercarse a ese nivel no ha sido tan pronunciada: en 2014 y 2016; en esos años, el precio bajó cerca de 200 dólares tras el “asalto” a los 1.360 dólares la onza; en 2017, la caída fue de solo 100 dólares. En 2018, la caída se ha limitado a 50 dólares, con mínimos más altos.

Además, solo en 2018 se han producido cuatro intentos de sobrepasar ese nivel, lo que hace más probable el hecho de que el oro pueda superarlo. Y una vez que lo haga, se despejará el camino hacia los 1.400 dólares o incluso más.

Respecto a la rivalidad con otros activos como las acciones o los bonos, desde Money Week opinan que el oro está comenzando a superar los resultados de ambos. Un mejor resultado del oro frente a estos activos, considerados tradicionalmente como más rentables que el metal, servirá para atraer a más inversores.

Si el oro se ve inmerso en esta corriente alcista, arrastrará consigo también a las acciones de las compañías mineras y a la plata. De momento, el oro está registrando una mayor revalorización que aquéllas. Pero si se dan las condiciones de un mercado alcista, lo normal sería que la plata y las mineras llevaran la iniciativa.

En cualquier caso, su conclusión es clara: los próximos cinco años van a ser mejores para el oro que los cinco últimos.

 

Fuente: OroInformación

¿Para quién trabajamos? “Qué harías si no tuvieras miedo”

¿Para quién trabajamos?

Hemos sido educados para ser empleados sumisos, contribuyentes pasivos y deudores hipotecados, trabajando y enriqueciendo a las grandes empresas, a las instituciones públicas y las entidades bancarias. Ha llegado el momento de empezar a trabajar para nosotros mismos al servicio del resto de ciudadanos.

Al concluir nuestra etapa académica y entrar en la edad adulta, solemos sentirnos confundidos, desorientados y perdidos. Dado que en general no sabemos quiénes verdaderamente somos ni para qué servimos, la mayoría no tenemos ni idea de qué hacer con nuestra vida profesional. Como consecuencia, el miedo y la inseguridad se apoderan de nuestra toma de decisiones. Y con la finalidad de calmar nuestra ansiedad, buscamos que Mamá Corporación, Papá Estado y el Tio Gilito de la Banca resuelvan nuestros problemas laborales y financieros. Esta es la razón por la que a día de hoy -en última instancia- todos trabajemos para las empresas, los gobiernos y los bancos.

En pleno siglo XXI todavía sigue siendo vigente el «viejo paradigma profesional» originado durante la Era Industrial. Y por «paradigma profesional» nos referimos al conjunto de creencias, valores, prioridades y aspiraciones que determinan nuestra manera de relacionamos con el trabajo, la empresa y la economía. Es decir, las necesidades, los intereses y las motivaciones que hay detrás de nuestra forma de ganar dinero. Y puesto que aquella época estuvo marcada por un modelo de contratación masiva de mano de obra sumisa y poco cualificada, en la actualidad seguimos siendo adoctrinados para tener una «mentalidad de empleado».

De hecho, la mayoría optamos por cursar estudios académicos con salidas profesionales, amoldándonos constantemente a la situación del mercado laboral. Y al creer que somos la «demanda», damos por hecho que no nos queda más remedio que enviar nuestro currículum vitae a los departamentos de selección de las empresas. Por medio de esta «búsqueda reactiva», quedamos a merced de las ofertas que pueda haber para cada uno de nosotros, siendo contratados según los parámetros establecidos por los empleadores.

En tiempos de crisis, las personas más vulnerables son las que se dedican solamente a vender su tiempo a cambio de un salario a finales de cada mes. Y es que cuanto menor es el valor añadido que aporta un trabajador, mayor es la posibilidad de ser el primero en ser despedido cada vez que su empresa decida reducir gastos. De esta manera, las compañías se convierten en dueñas de nuestro destino profesional a cambio de una falsa sensación de protección y seguridad.

También es muy propio de la Era Industrial que las empresas se hicieran cargo de sus empleados una vez concluyera su etapa laboral, proporcionándoles un plan de pensiones con el que sufragar los costes de vida durante su jubilación. La consigna de aquella época era: «Trabaja duro en el presente y así no tendrás que preocuparte de tu futuro, pues la compañía se hará cargo de ti cuando te hagas mayor y no puedas seguir trabajando». Pero este planteamiento vital ha quedado desfasado y ya no resulta válido.

A través de los impuestos, pagamos a la Administración Pública un porcentaje de lo que ganamos, de lo que ahorramos, de lo que poseemos, de lo que invertimos y de lo que gastamos. Existe un impuesto para gravar casi cada movimiento que realiza nuestro dinero. El objetivo del Ministerio de Hacienda es obtener de los ciudadanos la máxima cantidad de capital posible. Los impuestos son el precio que tenemos que pagar para vivir de forma civilizada.

La recaudación anual que realiza el Gobierno sirve para invertir en la «seguridad social», también conocida como «estado del bienestar». Es decir, todos aquellos servicios públicos ejecutados por funcionarios y creados para mejorar nuestra calidad de vida: las escuelas, los hospitales, los subsidios de desempleo, las pensiones, las residencias para ancianos, la televisión pública, las actividades culturales, las carreteras, los aeropuertos, la recogida de basura, los departamentos de policías y de bomberos, el ejército, el sistema judicial y penitenciario. Y cómo no, para sufragar mensualmente los intereses de la deuda externa acumulada por la Administración Pública.

Si no fuera por el dinero que ingresamos anualmente en las arcas del Estado, la estructura del Gobierno -así como la clase política que supuestamente nos representa- no podría existir. Sea como fuere, cada vez hay más impuestos y cada vez son más elevados. Los tributos recaudados por los gobiernos de los países más desarrollados industrialmente han pasado de representar el 8% de la renta -a principios del siglo XX- a casi la mitad a principios del siglo XXI.

Esta es la razón por la que de forma reivindicativa, a lo largo del mes de mayo se celebre en todo el mundo «el Día de la Libertad para el Contribuyente». Principalmente porque la mayoría de familias trabajan para el Estado desde el 1 de enero hasta mediados de mayo, tan sólo para hacer frente al pago de sus impuestos. En 2010, los contribuyentes españoles entregamos al Estado cerca de 110.000 millones de euros por medio del pago de impuestos.

En este país, por ejemplo, uno de los más conocidos es «el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF)», que absorbe una parte de la renta obtenida durante un año por los trabajadores, tanto si disponen de contratos indefinidos, temporales o trabajan por cuenta propia como autónomos. El IRPF oscila entre el 15% y el 43%, en función de nuestro nivel de ingresos. Así, cuanto más dinero ganamos, más se va a las arcas del Estado. En el caso de empresas y demás entidades comerciales, prevalece «el Impuesto sobre Sociedades (IS)», que fluctúa entre el 20% y el 30% de los beneficios, según el volumen de facturación registrado en cada año.

Otro de los tributos públicos más destacados es «el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)», que se aplica a todos los artículos, bienes y servicios que consumimos. El IVA oscila entre el 4% y el 21%, dependiendo de si aquello que compramos es considerado por el Estado como un «producto de primera necesidad» o -si por el contrario- se trata de «caprichos» o «lujos» que en realidad no necesitamos para sobrevivir.

La historia de los impuestos está relacionada con el nacimiento y la expansión de la Corporatocracia. Antes de que comenzara la hegemonía de este imperio, la Constitución de Estados Unidos sostenía que cualquier impuesto que gravara las rentas de los ciudadanos por parte del Gobierno era «inconstitucional». De ahí que prohibiera estos tributos. Sin embargo, en 1862 -durante la Guerra Civil-, el Estado propuso la introducción de este impuesto como «una medida excepcional para financiar la contienda bélica». Pero una vez terminada la guerra, el pueblo continuó pagando dicho impuesto.

Y no sólo eso. En 1943, el Gobierno de EEUU -desesperado por obtener capital para participar en la Segunda Guerra Mundial- aprobó una ley que le permitía coger legalmente dinero de las nóminas de los trabajadores. Esta es la razón por la que en la actualidad los impuestos sobre la renta de los empleados son retenidos por las empresas y remitidos directamente al Gobierno. Así es como el Estado recibe el dinero antes que el propio trabajador sin que éste pueda hacer nada para evitarlo.

Más allá de trabajar para las empresas (vendiendo nuestro tiempo) y para los gobiernos (abonando impuestos), también trabajamos para los bancos. Principalmente a través del pago mensual de los intereses de la deuda que debemos a las entidades bancarias que en su día nos concedieron créditos y préstamos para financiar nuestro consumo. En España, por ejemplo, más de la mitad de las familias estaban endeudadas en 2012 debido -especialmente- a la compra de su vivienda. El 83% de los hogares de este país son de propiedad, si bien muchos de ellos todavía están por pagar, con lo que de momento pertenecen al banco que les ha concedido la hipoteca.

Y este fenómeno de endeudamiento está sucediendo a escala global. En Estados Unidos, casi ocho de cada 10 familias están endeudadas con los bancos. La mayoría de la gente pretende comprar cosas que en realidad no puede permitirse con dinero prestado que difícilmente podrá devolver. Así es como se convierten en siervos de quienes les conceden los préstamos. Hoy en día, una de las formas que ha tomado la esclavitud moderna se llama «hipoteca». Su traducción al inglés es «mortgage», que procede de «mortir», que significa «acuerdo hasta la muerte».

Desde un punto de vista contable, la hipoteca es un activo para el banco y un pasivo para quienes nos hipotecamos. Más que nada porque este contrato provoca que cada mes salga dinero de nuestros bolsillos para ir directamente a las arcas de la entidad financiera. Sin embargo, demasiadas personas han venido creyendo equivocadamente que la compra de una vivienda era una buena inversión. Por eso decidieron solicitar una hipoteca a 30 o 40 años para poder llegar a poseerla.

Pero mientras que el valor de una casa fluctúa en base a las leyes que rigen el mercado inmobiliario, el pago de la hipoteca es una obligación contraída para con el banco, la cual nunca cambia. Lo cierto es que muchas personas han sido lo bastante desafortunadas como para adquirirla en el momento equivocado. De ahí que algunas se hayan arruinado. Prueba de ello son los 159 desahucios que se efectúan diariamente en España. En el momento en que las familias dejan de pagar la cuota mensual definida por el banco, descubren bruscamente quien es su verdadero dueño.

Llegados a este punto, surge la gran pregunta: ¿para quién trabajamos? ¿Y a quién estamos enriqueciendo? No en vano, nuestros problemas financieros son frecuentemente el resultado de trabajar toda nuestra vida para alguien. Y es que hemos sido educados para ser empleados que enriquecen a las empresas. Para ser consumidores que enriquecen a los dueños de los negocios cuyos productos compramos. Para ser contribuyentes que enriquecen a los gobiernos. Y para ser deudores que enriquecen a los bancos. Pero nadie nos ha enseñado a trabajar para nosotros mismos.

 

Fuente: Borja Vilaseca

“Qué harías si no tuvieras miedo”

El oro encaja muy bien la subida de tipos de la Reserva Federal.

El oro encaja muy bien la subida de tipos de la Reserva Federal.

Como era de esperar, la reunión de la Reserva Federal estadounidense del pasado 21 de marzo, la primera presidida por Jerome H. Powell, el sustituto de Janet Yellen, ha servido para aprobar una nueva subida de los tipos de interés. Como preveían los analistas, el oro ha encajado muy bien la subida y ha registrado una importante subida de precio.

La Reserva Federal estadounidense acordó en su reunión del 21 de marzo elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta un rango objetivo de entre el 1,50 y el 1,75%. Una subida que ya habían descontado los mercados y, por tanto, no ha sorprendido a los analistas.

Lo que sí ha sorprendido ha sido la actitud más conservadora del nuevo presidente de la Fed, Jerome Powell quien, en su primera comparecencia ante la prensa tras la reunión, apuntó la posibilidad de que se lleven a cabo dos nuevas subidas de tipos durante 2018 y mostró su confianza en que los recortes fiscales y el incremento del gasto público reactiven la economía.

Una actitud que ha decepcionado a los analistas, que esperaban una reacción más agresiva por parte de la Reserva Federal, y que ha afectado al dólar estadounidense, que ha caído un 0,3%, hasta los 89,524 puntos en el Índice Dólar, que lo compara con el euro, la libra esterlina, el franco suizo, la corona sueca, el yen japonés y el dólar canadiense.

En cambio, como muchos analistas habían predicho, el precio del oro ha reaccionado al alza: la sesión del martes, 21 de marzo en la London Billion Market Association (LBMA) cerraba con el oro a 1.321,35 dólares la onza (10 dólares más que el cierre anterior) y el precio spot subía a primera hora de la mañana del 22 un 0,1%, hasta los 1.333,41% la onza.

A la luz de esta importante subida registrada por el oro inmediatamente después de la reunión de la Reserva Federal, el metal tiene la oportunidad de romper la horquilla de precios en los que se había mantenido durante los últimos meses y comenzar a escalar.

Según Jordan Eliseo, jefe economista de ABC Bullion, en Kitco News, el oro ha repetido el mismo patrón que siguió en las anteriores subidas de tipos de la Fed, bajando su precio en las semanas anteriores y disparándose nada más conocerse la subida de tipos.

Un patrón que ha seguido en las subidas de tipos de diciembre de 2015, diciembre de 2016 y en dos ocasiones durante 2017, como puede verse en el gráfico publicado en Twitter por el propio Jordan Eliseo.

Gráfico sobre el precio del oro antes y después de las subidas de tipos de la Reserva Federal (Jordan Eliseo, ABC Bullion)

La subida del precio del oro como reacción a la decisión de la Fed no ha sorprendido en el mercado, aunque sí ha sorprendido la magnitud de la misma. Según Eliseo, el oro ha subido alrededor de 15 dólares. Cualquier movimiento por encima del 1% resulta muy significativo”.

La subida refleja las dudas que se han instalado en el mercado sobre las intenciones de la Reserva Federal de llevar a cabo una política monetaria más restrictiva. De hecho, el sentimiento generalizado es que el oro está muy bien posicionado, aunque la Fed lleve a cabo dos nuevas subidas de tipos a lo largo de este año.

Los mercados también están pendientes de las decisiones proteccionistas que pueda adoptar la administración Trump y de las reacciones que pueden desencadenarse en la Unión Europea y China. “Todo ello va a disminuir la confianza de los inversores en las previsiones de crecimiento global, lo que resultará positivo para el oro y puede ser un factor importante”, señala el analista de ABC Bullion.

A corto plazo, los analistas creen que el precio del oro se moverá entre los 1.280 y los 1.350 dólares la onza. Según Eliseo, “el oro tiene que subir hasta los 1.330-1.350 dólares la onza para que el mercado se vuelva más agresivo. Hemos pasado por una etapa de muy escasa volatilidad en el precio del oro, que se ha estancado entre los 1.300 y los 1.350 dólares la onza”.

Las previsiones para finales de año son muy positivas, y apuntan a un precio de entre 1.450 y 1.500 dólares la onza. Una revalorización del 10-15% en 2018 sería una cifra bastante razonable aunque, para subir más de esos niveles, sería necesario que ocurriera algo realmente grave en los mercados financieros o en la economía global”.

Fuente: OroInformación.

 

El oro, fuente de riqueza y elemento diversificador de carteras de inversión.

cartera diversificadora

El oro es un activo altamente líquido, aunque escaso, y no tiene contraparte. Se compra tanto como inversión como por su carácter de artículo de lujo. Como inversión tiene un importante papel como fuente de rendimientos a largo plazo; elemento diversificador de la cartera, que mitiga las pérdidas en momentos de incertidumbre en el mercado; activo líquido sin riesgo crediticio que ha superado a las divisas fiat; y, en general, un medio para mejorar el rendimiento de cualquier cartera de inversión.

Según el informe “La relevancia del oro como activo estratégico”, publicado el pasado 23 de enero por el Consejo Mundial del Oro, la demanda global de oro de inversión ha crecido un 18% de media desde el año 2001.

Parte de culpa de estas cifras la tiene la aparición de nuevas fórmulas de acceso al mercado, como los ETF, pero también el crecimiento de las clases medias en los países asiáticos y un renovado interés en la gestión de riesgos tras la crisis financiera en Estados Unidos y Europa.

Muchos inversores se sienten atraídos por el oro como elemento diversificador de la cartera de inversión, debido a su baja correlación con la mayoría de activos y como protección frente a riesgos sistémicos y caídas de los mercados. También se utiliza como depósito de riqueza y para protegerse de la inflación y del riesgo de tipo de cambio.

Fuente de riqueza

El oro no solo resulta útil en periodos de incertidumbre: su precio ha crecido una media del 10% desde 1971, cuando comenzó a comerciarse libremente tras el colapso de los Acuerdos de Bretton Woods.

graficas1

Su rendimiento a largo plazo es comparable al de los mercados de capitales y superior a los bonos y las commodities, y se debe a que cotiza en un mercado muy amplio y líquido, aunque se trate de un bien muy escaso.

La producción minera ha crecido una media del 1,6% anual durante los últimos 20 años. Un tiempo en que los consumidores, inversores y bancos centrales han hecho crecer la demanda.

Por el lado del consumo, la cuota combinada de demanda por parte de China y la India creció desde un 25% a principios de la década de los 90 del pasado siglo, hasta más del 50% en los últimos años. Un crecimiento que viene dado por la expansión de la riqueza y que tiene un efecto positivo en sectores como la joyería, la tecnología y la demanda de lingotes y monedas.

Durante el pasado siglo, el oro ha batido a las principales divisas como medio de cambio, debido sobre todo a que el suministro disponible de oro ha cambiado muy poco (creciendo menos de un 2% anual durante los últimos 20 años), mientras que el dinero fiat se puede imprimir en cantidades ilimitadas para apoyar las políticas monetarias.

Elemento diversificador

En su papel de diversificador de carteras de inversión, el oro tiene a incrementar la demanda y el interés de los inversores en periodos de aumento del riesgo. En tiempos de crisis sistémica, cuando los inversores se retiran de los mercados, el oro se muestra efectivo proporcionando retornos y reduciendo las pérdidas.

monedas oro

Además, por su doble naturaleza de bien de lujo e inversión, el comportamiento del precio del oro a largo plazo viene apoyado por el crecimiento de los ingresos.

Un mercado grande y líquido

El oro se beneficia del tamaño de su mercado global: la estimación del total de oro físico en manos de los inversores y bancos centrales que hace el Consejo Mundial del Oro ronda los 2,9 billones de dólares, con otros 400.000 millones a través de derivados, ETF o transacciones extrabursátiles (“over the counter”).

Por todas estas características, el oro es un elemento indispensable para diversificar carteras de inversión. Según los analistas, el porcentaje de oro que tiene que estar presente en toda cartera de inversión oscila entre el 1 y el 10%, dependiendo de la composición de la misma y de los activos alternativos de que disponga.

Commodities

En comparación con las commodities (mercancía, productos y materias primas), entre las que frecuentemente se incluye al oro, éste presenta notables diferencias, muchas más que semejanzas. Por ejemplo, el suministro de oro es equilibrado y amplio, lo que despeja la incertidumbre y volatilidad.

comoditties vs oro

Además, el oro no se consume, así que sus stocks son enormemente superiores a los del resto de commodities. Y la demanda de este metal procede de múltiples segmentos y regiones.

Según los cálculos del Consejo Mundial del Oro, el desglose del oro físico existente, según su uso, es el siguiente:

–          Joyería: 89.600 Tm (el 47%), valoradas en 3,6 billones de dólares.

–          Sector oficial (bancos centrales): 31.600 Tm (17%), equivalentes a 1,3 billones de dólares.

–          Lingotes y monedas: 38.400 Tm (20%), valoradas en 1,5 billones de dólares.

–          ETF y similares: 2.300 Tm (1%), 98.000 millones de dólares.

–          Otros: 27.700 Tm (15%), valoradas en aproximadamente un billón de dólares.

 

Fuente: OroInformación

 

Información importante para 2018.

Información Vital Para tu Éxito en 2018

El boletín de hoy es muy importante. Si comprendes lo siguiente, tendrás un gran futuro con karatbars y un exitoso 2018

1. El Oro sube hasta un 5% en 30 días

A continuación te muestra el precio del oro en el último mes. No has visto esto en las noticias porque los gobiernos se alian con los bancos.

Las reservas de oro de los gobiernos (paises y estados) son custodiadas y administradas por los bancos centrales. (mira las siguientes gráficas):

grafica 1

 

grafica 2

2. El Oro hace lo mismo todos los años

El oro ofrece un rendimiento medio de alrededor del 10% cada año, dependiendo de su moneda. (Ver imagen)

 grafica 3

¡El oro nunca ha perdido su poder adquisitivo contra ninguna moneda en más de 2000 años!

¿Cuanto interés te concede un banco al año? 2% / 1% … ¿Menos?

O sea, el público ahorra en los bancos, los bancos compran oro y obtienen un 10%. Le dan al cliente un 1%. Y el público no tiene ni idea y se queda tan contento!!

¿Y esto por qué es así?

Los bancos administran gobiernos, los gobiernos redactan planes de estudio y por tanto ningún estudiante en el mundo occidental aprende sobre el oro en las escuelas y universidades.

En la doctrina educativa ya sabemos lo que se nos enseña: estudiar los “dogmas” establecidos para aprender a endeudarnos obteniendo créditos, conseguir un trabajo para obtener una casa y unas vacaciones y endeudarnos mas. Eso es lo que nos enseñan, porque la deuda es lo que interesa y enriquece a los banqueros.

Obtuve mi primera educación financiera cuando conocí a mi patrocinador y me dió a conocer Karatbars. Nunca antes tuve la oportunidad de educarme, económicamente hablando, ni asesorarme del verdadero valor y protección que nos ofrece el Oro. Es por ello, por lo que mi objetivo es compartir la verdad y difundir lo que yo hago, ayudando a la mayor cantidad de gente posible a realizar lo mismo.

Además, a partir de este mes, las personas no solo pueden ahorrar en oro, sino que también pueden transferirlo a través de Karatpay y gastarlo a través de la red de intercambio K de Karatbars. (K-exchange)

3. Puedes obtener tanto efectivo como Oro Gratis de Karatbars.

Es tan fácil como:

. Registrarse como afiliado
. Completar los cinco pasos
. Compartir Karatbars con otras personas

Empecé a ahorrar 1 gramo, un mes (mayo) en 2016, y desde entonces no he faltado a mi “cita” de ahorro ningún mes.

Mi verdadero plan de pensiones se empezó a confeccionar cuando empecé a ahorrar en oro; y sin duda Karatbars ha sido la mejor herramienta para poder desarrollarlo. Hago esto y quiero ayudar a la gente a realizar lo mismo.

“Pero … Si es tan fácil ¿por qué tanta gente se rinde?”

La respuesta contundente es:

1. No completan los cinco pasos del Back Office y esperan que el sistema funcione para ellos por sí solo.

Desde el sistema yo puedo ver a todas las personas de mi línea descendente y ver si han completado los pasos.

Aquellos que han completado los cinco pasos lo hacen bien y tienen sus frutos. Los que no lo hacen no. Es así de simple.

Líderes y gente experimentada crearon los cinco pasos y está verificado que funciona y traen éxito. Por ello quiero que seas exitoso.

Seguir un sistema no implica cuestionarlo … Simplemente es tomar acción y empezar por el primer paso, luego el segundo,…. y completar los cinco!!

2. Expectativas poco realistas.

Hay que ser constante y no rendirse…

El 90% de las personas con las que hables no estarán interesadas en NADA que ofrezcas.

Intenta entender esto … Más del 90%

Al menos 90 personas de cada 100 dirán cosas como “parece una estafa”, “vídeo demasiado largo”, “cómo lo convierto en efectivo”, “puedo comprar oro más barato”, “cuando tenga tiempo lo echaré un vistazo”, y cosas asi.

Todos dicen “NO” aunque lo disfracen cortesmente …

¡Y por ello OBTENDRÁS 90 NO de cada 100 personas con las que hables del tema!

Tienes dos opciones: involucrarte emocionalmente con esos 90 o con los 10 restantes. ¡Puede usar toda tu energía en los 90 o en los 10!

Puedes intentar convencer a 90 y “desgastarte” y no tener entusiasmo para los 10 que lleguen.

El secreto para tener éxito en ventas es preservar TODA tu energía, positivismo y entusiasmo para los 10 que llegarán y nunca verte afectado por nada de lo que los 90 digan o hagan.

Concéntrate en encontrar los 10 lo más rápido posible.

En casi todos los casos en que alguien ha renunciado a sus negocios es porque la persona ha dejado que los “NOS” influyan o lleguen a ellos.

La gente compra oro con Karatbars, lo almacena o solicita su entrega , y karatbars paga todos los viernes. O sea, Karatbars FUNCIONA y CUMPLE.

No será el producto o la compañía o la falta de soporte lo que te haga renunciar a Karatbars. Si renuncias echale la culpa a TU ACTITUD.

La cuestión es de como mires las cosas.

Utilizaré EE.UU. como ejemplo, pero recuerda que Karatbars está en 125 países de todo el mundo.

Hay más de 200 millones de adultos en los Estados Unidos (50 millones en el Reino Unido) 

Digamos que les pides a todos hoy que vean tu presentación de Karatbars.  El 90% no estará interesado … Lo sabemos.

Vamos más allá y digamos que el 99% no está interesado. Solo el 1% quiere ahorrar el mínimo de 50€ por mes.

Tendrás, hipotéticamente, 2 millones de personas en tu organización, tu negocio generará 100 millones de euros al mes y obtendrás al menos 6 millones de euros por mes más miles de pagos por ciclo.

¡Aunque 248 millones de personas te dijeron que no!  (obviamente es un ejemplo, pero potencialmente es así)

¿ Y qué te dice esto?

Si puedes ignorar los no y aumentar tu velocidad, es estadísticamente imposible que falle.

Espero que esto te haga pensar …

La Necesidad de añadir Velocidad

Todo lo que necesitas hacer es aumentar drásticamente la cantidad de personas a las que solicitas ver tu presentación de Karatbars e introducir más VELOCIDAD a cómo lo haces.

La velocidad te brinda a tí (y a tus referidos), urgencia, entusiasmo, emoción, impulso, crecimiento y, en última instancia, éxito.

Cuando empecé a desarrollar mi negocio en 2016 pedía a más de 40 personas al día ver una presentación de Karatbars. Trabajé tan rápido y con tanto entusiasmo que cuando las personas contactaban conmigo, de nuevo, para comentar, tenían que recordarme quiénes eran.

¡La Aplicación Karatpay se ha lanzado ya!

Esto va a ayudar a motivarte más… Nunca ha habido un mejor momento para entusiasmar y motivar a la gente desde que se fundó Karatbars en 2011.

Estamos a punto de ver un crecimiento masivo en números, un gran crecimiento en personas que conocerán a Karatbars y SÉ que nuestro grupo crecerá exponencialmente.

¡Sé que lo haremos porque he decidido que lo haremos! No me rendiré hasta que suceda.

¿Cuántos de estos nuevos afiliados quieres en tu línea descendente? Déjame ayudarte a construir una organización exitosa.

¡Rastrea tu Progreso!

¿Con qué rapidez puedes pedirle a 100 personas que consulten la página de inicio, miren la presentación o vean un seminario web en vivo?

Si te ofreciera un millón de euros para hacerlo mañana, seguro que podrías hacerlo mañana. Ambos sabemos que es verdad. ¿Y qué te impide hacerlo sin que te de ese “empujon”?

Nunca es buen tiempo para nadie … Solo prioridad.

¿Cómo suena cinco semanas? 

La repetición y constancia te ayudará a tener algo de velocidad. Utiliza una tabla como la imagen de abajo o marca 100 cuadrados en una página y rellénalos con las personas a las que compartas Karatbars.

gráfica 4

Pruébalo es una herramienta útil que te mostrará cuánto estás realmente haciendo en comparación con lo que creías que estabas haciendo. (no lo “falsifiques”, te engañarás a tí mismo)

Ahora te toca a tí

No hay nada más simple que Karatbars …

Completa los cinco pasos, muestra el video, completa los pasos, muestra el video … ¡repite y repite!

No hay mejor oro que 999.9% de pureza y 24kt con las características de seguridad que ofrece Karatbars.

No hay mejor soporte al cliente en ningún otro negocio.

No hay mejor misión para tu alma que darle libertad a la gente y educarlos sobre una mejor manera de ahorrar y proteger su patrimonio.

Si podemos enseñar a suficientes personas de esta generación a ahorrar, este legado se puede pasar a las siguientes.

Si necesitas ayuda, ya sabes donde encontrarme.

¡Tengo grandes planes para ti y para nuestro equipo en 2018!

 

Saludos.

Juan Carlos Salinas Jurado  Afiliado y Distribuidor Independiente de Karatbars International GmbH.
Whatsapp/Telegram: +34 606088872
Email: 
contacto@exitodesdecasa.es
Email personaljuancarlossalinasjurado@gmail.com
Skype: jcfeli

Web: http://karatbars.exitodesdecasa.es/