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El precio del oro sigue subiendo mientras cae el dólar.

El precio del oro sigue subiendo mientras cae el dólar.

El precio del oro sigue subiendo mientras cae el dólar.

El precio del oro se está acercando cada vez más a su cota más alta desde abril por la caída del dólar, informó el portal Investing.

El reporte indica que los futuros del oro en la Bolsa Comex (Commodity Exchange) suben en torno a un 0,2 % hasta 1239.95 dólares por onza troy, no muy apartado de los máximos de 10 meses registrados en 1331.10 dólares.

Mientras tanto, señala la fuente, el oro al contado ha subido en torno a un 0,4 % o 5,50 dólares hasta 1326.91 dólares por onza.

Los analistas ya han advertido de que para finales de 2019 el dólar entrará en una caída de 30 %. La moneda estadounidense se ha visto debilitada en medio de la guerra comercial entre EE.UU. y China.

En caso de que Washington y Pekín no lleguen a un acuerdo para resolver esa tensión, los aranceles estadounidenses sobre 200 000 millones de dólares en importaciones de China subirán aun más. Esta guerra comercial, advierten especialistas, afectará a la economía mundial.

¿Cuánto oro se ha extraído y cuánto queda por extraer en la Tierra?

Uno de los factores que determina el elevado valor de los metales preciosos es su escasez. En el caso del oro, el Consejo Mundial del Oro calcula que en los más de 6.600 años que el hombre lleva extrayendo y refinando este metal, se han producido un total de 190.000 toneladas, que representan alrededor del 77% de las reservas globales recuperables de oro.

Prácticamente la totalidad de esas 190.000 toneladas extraídas en casi siete milenios siguen estando entre nosotros, en forma de joyas, lingotes, monedas y componentes electrónicos, porque una de las propiedades del oro es que es prácticamente indestructible.

La pregunta del millón es: ¿cuánto oro queda por extraer en la Tierra? Una pregunta a la que no es fácil responder, y cuya respuesta depende, según explican desde The Motley Fool, en la cantidad de dinero que se esté dispuesto a invertir en la extracción.

Según los datos del Consejo Mundial del Oro, las reservas de oro que quedan en la Tierra representan aproximadamente el 30% de los que se ha extraído hasta ahora: alrededor de 54.000 toneladas de oro, en una concentración suficiente y a una profundidad lo suficientemente accesible como para ser extraída a un coste razonable.

Al ritmo actual de extracción de la industria minera de oro (unas 3.100 toneladas anuales), eso significa que, en el plazo de unos 20 años, todas las reservas de oro mundiales (o al menos, las que se pueden extraer a un coste razonable) se habrán agotado.

Ello afecta, en primer lugar, a las propias compañías mineras, que ven cómo los costes de producción han ido creciendo con el paso del tiempo, hasta el punto de comprometer la rentabilidad económica de las nuevas explotaciones.

Como señalan desde The Motley Fool, la primera compañía minera de oro mundial, Barrick Gold, elevó sus costes de producción desde los 300 dólares la onza en 2004 hasta más del doble, 630 dólares, en 2011; una cifra que siguió subiendo hasta los 800 dólares en 2014.

La segunda compañía, Newmont Mining, sufrió un incremento similar de sus costes de producción: 278 dólares la onza en 2004, 752 dólares en 2011 y 920 en 2014. Y conforme se vaya agotando la producción de oro accesible, los costes se irán incrementando.

Del mismo modo que ocurrió en el caso del petróleo, no se puede afirmar en un momento determinado, que el mundo haya alcanzado la cifra máxima de producción. Entre otras cosas, porque la cifra de oro que queda sin extraer no es una magnitud fija e inalterable, sino que va cambiando conforme avanza la tecnología de exploración o se descubren nuevos métodos de extracción.

Esta cifra podría incrementarse en los próximos años, si la tecnología avanza lo suficiente como para extraer oro en concentraciones muy bajas, o si se comienza a extraer oro del lecho marino o del espacio.

Fuente: OroInformación

Los cinco próximos años, mejores para el oro que los cinco pasados.

 

Los cinco próximos años, mejores para el oro que los cinco pasados.

El interés de los inversores por el oro durante los últimos siete años ha sido más bien discreto, ya que otros activos con mayores revalorizaciones anuales, como los mercados de capitales o los bonos, han atraído el interés de quienes buscaban ganancias a más corto plazo. Sin embargo, esta tendencia puede cambiar durante los próximos años.

El interés de los inversores por el oro durante los últimos siete años ha sido más bien discreto, ya que otros activos con mayores revalorizaciones anuales, como los mercados de capitales o los bonos, han atraído el interés de quienes buscaban ganancias a más corto plazo. Sin embargo, esta tendencia puede cambiar durante los próximos años.

En un interesante artículo publicado en MoneyWeek, Dominic Frisby recuerda que el máximo histórico del precio del oro, 1.920 dólares la onza, se registró en 2011, durante una de las varias crisis de Grecia. Durante el año siguiente, se mantuvo cerca de esos niveles, superando en varias ocasiones los 1.800 dólares la onza.

Sin embargo, desde 2013 el precio comenzó a caer, arrastrando consigo a las compañías mineras de oro. A finales de 2015 y principios de 2016, la tendencia se invirtió, pero desde el verano de ese año, el mercado se ha vuelto a adormecer.

Según Frisby, el precio del oro se ha visto eclipsado por casi todos los demás activos: acciones, mercados emergentes, petróleo, metales de base y, por supuesto, criptomonedas.

Hace unos meses, la tendencia se ha invertido y el precio del oro ha empezado a crecer de nuevo, aunque, según Frisby, hay un problema, en el que el oro ha caído a finales de marzo, en febrero y enero pasados, en septiembre de 2017, varias veces durante el verano de 2016 y en marzo de 2014: “el problema son los 1.360 dólares la onza y sus alrededores. Tan pronto como se acerca a ese nivel, vuelve a caer”.

Como se puede ver en el gráfico de MoneyWeek, las dos líneas rojas indican la horquilla de precios entre los 1.355 y los 1.370 dólares la onza. Cada vez que el precio del oro ha intentado superar esa barrera, se ha vuelto a desplomar.

En opinión de Dominc Frisby, resulta muy positivo el hecho de que, en esta última ocasión, la caída del oro tras acercarse a ese nivel no ha sido tan pronunciada: en 2014 y 2016; en esos años, el precio bajó cerca de 200 dólares tras el “asalto” a los 1.360 dólares la onza; en 2017, la caída fue de solo 100 dólares. En 2018, la caída se ha limitado a 50 dólares, con mínimos más altos.

Además, solo en 2018 se han producido cuatro intentos de sobrepasar ese nivel, lo que hace más probable el hecho de que el oro pueda superarlo. Y una vez que lo haga, se despejará el camino hacia los 1.400 dólares o incluso más.

Respecto a la rivalidad con otros activos como las acciones o los bonos, desde Money Week opinan que el oro está comenzando a superar los resultados de ambos. Un mejor resultado del oro frente a estos activos, considerados tradicionalmente como más rentables que el metal, servirá para atraer a más inversores.

Si el oro se ve inmerso en esta corriente alcista, arrastrará consigo también a las acciones de las compañías mineras y a la plata. De momento, el oro está registrando una mayor revalorización que aquéllas. Pero si se dan las condiciones de un mercado alcista, lo normal sería que la plata y las mineras llevaran la iniciativa.

En cualquier caso, su conclusión es clara: los próximos cinco años van a ser mejores para el oro que los cinco últimos.

 

Fuente: OroInformación

El oro encaja muy bien la subida de tipos de la Reserva Federal.

El oro encaja muy bien la subida de tipos de la Reserva Federal.

Como era de esperar, la reunión de la Reserva Federal estadounidense del pasado 21 de marzo, la primera presidida por Jerome H. Powell, el sustituto de Janet Yellen, ha servido para aprobar una nueva subida de los tipos de interés. Como preveían los analistas, el oro ha encajado muy bien la subida y ha registrado una importante subida de precio.

La Reserva Federal estadounidense acordó en su reunión del 21 de marzo elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta un rango objetivo de entre el 1,50 y el 1,75%. Una subida que ya habían descontado los mercados y, por tanto, no ha sorprendido a los analistas.

Lo que sí ha sorprendido ha sido la actitud más conservadora del nuevo presidente de la Fed, Jerome Powell quien, en su primera comparecencia ante la prensa tras la reunión, apuntó la posibilidad de que se lleven a cabo dos nuevas subidas de tipos durante 2018 y mostró su confianza en que los recortes fiscales y el incremento del gasto público reactiven la economía.

Una actitud que ha decepcionado a los analistas, que esperaban una reacción más agresiva por parte de la Reserva Federal, y que ha afectado al dólar estadounidense, que ha caído un 0,3%, hasta los 89,524 puntos en el Índice Dólar, que lo compara con el euro, la libra esterlina, el franco suizo, la corona sueca, el yen japonés y el dólar canadiense.

En cambio, como muchos analistas habían predicho, el precio del oro ha reaccionado al alza: la sesión del martes, 21 de marzo en la London Billion Market Association (LBMA) cerraba con el oro a 1.321,35 dólares la onza (10 dólares más que el cierre anterior) y el precio spot subía a primera hora de la mañana del 22 un 0,1%, hasta los 1.333,41% la onza.

A la luz de esta importante subida registrada por el oro inmediatamente después de la reunión de la Reserva Federal, el metal tiene la oportunidad de romper la horquilla de precios en los que se había mantenido durante los últimos meses y comenzar a escalar.

Según Jordan Eliseo, jefe economista de ABC Bullion, en Kitco News, el oro ha repetido el mismo patrón que siguió en las anteriores subidas de tipos de la Fed, bajando su precio en las semanas anteriores y disparándose nada más conocerse la subida de tipos.

Un patrón que ha seguido en las subidas de tipos de diciembre de 2015, diciembre de 2016 y en dos ocasiones durante 2017, como puede verse en el gráfico publicado en Twitter por el propio Jordan Eliseo.

Gráfico sobre el precio del oro antes y después de las subidas de tipos de la Reserva Federal (Jordan Eliseo, ABC Bullion)

La subida del precio del oro como reacción a la decisión de la Fed no ha sorprendido en el mercado, aunque sí ha sorprendido la magnitud de la misma. Según Eliseo, el oro ha subido alrededor de 15 dólares. Cualquier movimiento por encima del 1% resulta muy significativo”.

La subida refleja las dudas que se han instalado en el mercado sobre las intenciones de la Reserva Federal de llevar a cabo una política monetaria más restrictiva. De hecho, el sentimiento generalizado es que el oro está muy bien posicionado, aunque la Fed lleve a cabo dos nuevas subidas de tipos a lo largo de este año.

Los mercados también están pendientes de las decisiones proteccionistas que pueda adoptar la administración Trump y de las reacciones que pueden desencadenarse en la Unión Europea y China. “Todo ello va a disminuir la confianza de los inversores en las previsiones de crecimiento global, lo que resultará positivo para el oro y puede ser un factor importante”, señala el analista de ABC Bullion.

A corto plazo, los analistas creen que el precio del oro se moverá entre los 1.280 y los 1.350 dólares la onza. Según Eliseo, “el oro tiene que subir hasta los 1.330-1.350 dólares la onza para que el mercado se vuelva más agresivo. Hemos pasado por una etapa de muy escasa volatilidad en el precio del oro, que se ha estancado entre los 1.300 y los 1.350 dólares la onza”.

Las previsiones para finales de año son muy positivas, y apuntan a un precio de entre 1.450 y 1.500 dólares la onza. Una revalorización del 10-15% en 2018 sería una cifra bastante razonable aunque, para subir más de esos niveles, sería necesario que ocurriera algo realmente grave en los mercados financieros o en la economía global”.

Fuente: OroInformación.

 

El oro, fuente de riqueza y elemento diversificador de carteras de inversión.

cartera diversificadora

El oro es un activo altamente líquido, aunque escaso, y no tiene contraparte. Se compra tanto como inversión como por su carácter de artículo de lujo. Como inversión tiene un importante papel como fuente de rendimientos a largo plazo; elemento diversificador de la cartera, que mitiga las pérdidas en momentos de incertidumbre en el mercado; activo líquido sin riesgo crediticio que ha superado a las divisas fiat; y, en general, un medio para mejorar el rendimiento de cualquier cartera de inversión.

Según el informe “La relevancia del oro como activo estratégico”, publicado el pasado 23 de enero por el Consejo Mundial del Oro, la demanda global de oro de inversión ha crecido un 18% de media desde el año 2001.

Parte de culpa de estas cifras la tiene la aparición de nuevas fórmulas de acceso al mercado, como los ETF, pero también el crecimiento de las clases medias en los países asiáticos y un renovado interés en la gestión de riesgos tras la crisis financiera en Estados Unidos y Europa.

Muchos inversores se sienten atraídos por el oro como elemento diversificador de la cartera de inversión, debido a su baja correlación con la mayoría de activos y como protección frente a riesgos sistémicos y caídas de los mercados. También se utiliza como depósito de riqueza y para protegerse de la inflación y del riesgo de tipo de cambio.

Fuente de riqueza

El oro no solo resulta útil en periodos de incertidumbre: su precio ha crecido una media del 10% desde 1971, cuando comenzó a comerciarse libremente tras el colapso de los Acuerdos de Bretton Woods.

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Su rendimiento a largo plazo es comparable al de los mercados de capitales y superior a los bonos y las commodities, y se debe a que cotiza en un mercado muy amplio y líquido, aunque se trate de un bien muy escaso.

La producción minera ha crecido una media del 1,6% anual durante los últimos 20 años. Un tiempo en que los consumidores, inversores y bancos centrales han hecho crecer la demanda.

Por el lado del consumo, la cuota combinada de demanda por parte de China y la India creció desde un 25% a principios de la década de los 90 del pasado siglo, hasta más del 50% en los últimos años. Un crecimiento que viene dado por la expansión de la riqueza y que tiene un efecto positivo en sectores como la joyería, la tecnología y la demanda de lingotes y monedas.

Durante el pasado siglo, el oro ha batido a las principales divisas como medio de cambio, debido sobre todo a que el suministro disponible de oro ha cambiado muy poco (creciendo menos de un 2% anual durante los últimos 20 años), mientras que el dinero fiat se puede imprimir en cantidades ilimitadas para apoyar las políticas monetarias.

Elemento diversificador

En su papel de diversificador de carteras de inversión, el oro tiene a incrementar la demanda y el interés de los inversores en periodos de aumento del riesgo. En tiempos de crisis sistémica, cuando los inversores se retiran de los mercados, el oro se muestra efectivo proporcionando retornos y reduciendo las pérdidas.

monedas oro

Además, por su doble naturaleza de bien de lujo e inversión, el comportamiento del precio del oro a largo plazo viene apoyado por el crecimiento de los ingresos.

Un mercado grande y líquido

El oro se beneficia del tamaño de su mercado global: la estimación del total de oro físico en manos de los inversores y bancos centrales que hace el Consejo Mundial del Oro ronda los 2,9 billones de dólares, con otros 400.000 millones a través de derivados, ETF o transacciones extrabursátiles (“over the counter”).

Por todas estas características, el oro es un elemento indispensable para diversificar carteras de inversión. Según los analistas, el porcentaje de oro que tiene que estar presente en toda cartera de inversión oscila entre el 1 y el 10%, dependiendo de la composición de la misma y de los activos alternativos de que disponga.

Commodities

En comparación con las commodities (mercancía, productos y materias primas), entre las que frecuentemente se incluye al oro, éste presenta notables diferencias, muchas más que semejanzas. Por ejemplo, el suministro de oro es equilibrado y amplio, lo que despeja la incertidumbre y volatilidad.

comoditties vs oro

Además, el oro no se consume, así que sus stocks son enormemente superiores a los del resto de commodities. Y la demanda de este metal procede de múltiples segmentos y regiones.

Según los cálculos del Consejo Mundial del Oro, el desglose del oro físico existente, según su uso, es el siguiente:

–          Joyería: 89.600 Tm (el 47%), valoradas en 3,6 billones de dólares.

–          Sector oficial (bancos centrales): 31.600 Tm (17%), equivalentes a 1,3 billones de dólares.

–          Lingotes y monedas: 38.400 Tm (20%), valoradas en 1,5 billones de dólares.

–          ETF y similares: 2.300 Tm (1%), 98.000 millones de dólares.

–          Otros: 27.700 Tm (15%), valoradas en aproximadamente un billón de dólares.

 

Fuente: OroInformación